Cómo entender tu factura de la luz, paso a paso

Aprende a leer tu factura de la luz: potencia, consumo, peajes, impuestos y servicios. Con una tabla, un ejemplo explicado y las comprobaciones que conviene hacer.

Una pareja revisa documentos y facturas en papel en la mesa de la cocina.
Imagen ilustrativa. Foto: Mikhail Nilov / Pexels.

Tu factura de la luz no cobra solo la electricidad que has gastado. También pagas por la potencia contratada —la capacidad que tienes disponible—, los impuestos y, cuando corresponda, el alquiler del contador y otros servicios.

Para entenderla, empieza por tres datos: cuántos días te facturan, cuánta energía has consumido y qué precio te aplican. Después revisa el resto. Así podrás distinguir si una subida viene de un mayor consumo, de un cambio de tarifa o de un concepto que antes no pagabas.

Esta guía está pensada para una vivienda en España. El orden y los nombres de los apartados pueden cambiar según la compañía; busca el concepto, no su posición en la página.

El mapa de tu factura

Estas son las piezas que conviene localizar antes de hacer cuentas.

Apartado

Qué te dice

Qué debes mirar

Datos del contrato

A qué suministro corresponde y qué has contratado

Dirección, CUPS, tarifa y potencia

Periodo y lecturas

Qué días y qué consumo se están cobrando

Fechas, número de días y lectura real o estimada

Potencia

Lo que pagas por tener capacidad disponible

kW contratados y precio de cada periodo

Energía

Lo que pagas por la electricidad consumida

kWh y precio aplicado

Otros conceptos y total

Qué se añade, descuenta o ajusta

Contador, servicios, impuestos y posibles descuentos

1. Comprueba los datos y las fechas

Busca la dirección del suministro, el titular y el CUPS, el Código Universal del Punto de Suministro. Este código identifica tu punto de suministro, no a la persona que vive en casa, y se mantiene cuando cambias de comercializadora.

También pueden aparecer dos empresas distintas. La comercializadora es la que te vende la electricidad y emite la factura. La distribuidora gestiona la red de tu zona y las lecturas del contador; no la eliges al contratar una tarifa.

Fíjate en el periodo de consumo, que no es lo mismo que la fecha de emisión ni la de cobro. Una factura puede llegar este mes y corresponder a electricidad consumida el anterior. Para comparar dos recibos, revisa primero cuántos días cubre cada uno: un periodo más largo puede aumentar el importe sin que haya cambiado el precio.

¿Tienes mercado libre o PVPC?

Busca el nombre del contrato. El PVPC, Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor, es la tarifa del mercado regulado y lo ofrecen las comercializadoras de referencia. Su cálculo sigue una metodología regulada y el precio de la energía varía a lo largo del día.

En el mercado libre, el precio depende del contrato: puede ser el mismo a todas horas, cambiar por periodos o seguir una fórmula variable. El logotipo de un grupo empresarial no basta para identificar qué tienes contratado.

Esto importa al consultar el precio de la luz hoy en LuzHoy: mostramos el término de energía del PVPC sin impuestos, no el precio de cualquier contrato ni el total de una factura. Si tienes un precio fijo a todas horas, desplazar un consumo a una hora de PVPC más bajo no cambia por sí solo lo que pagas por ese kWh.

2. Separa potencia y consumo: kW no es lo mismo que kWh

La potencia contratada, medida en kilovatios (kW), está relacionada con cuántos aparatos puedes utilizar a la vez. La energía consumida, medida en kilovatios hora (kWh), recoge la electricidad que has utilizado durante un tiempo.

Un ejemplo sencillo: si un aparato demanda de forma constante 2 kW y funciona durante media hora, consume 1 kWh. No todos los aparatos mantienen siempre la misma potencia; es un ejemplo para entender las unidades.

Potencia y energía no son lo mismo: los kW indican capacidad disponible y los kWh, electricidad utilizada. El total también depende del contador, los servicios, los impuestos y los descuentos.
Potencia (kW) y energía (kWh): dos conceptos distintos de tu factura. Elaboración propia de LuzHoy.

Potencia: pagas por tenerla disponible

El término de potencia se cobra aunque no consumas electricidad. En un suministro doméstico con peaje 2.0TD hay dos periodos de potencia, punta y valle, y puedes tener una potencia contratada diferente en cada uno.

Si el precio aparece en €/kW/día, la cuenta de cada periodo es:

Potencia contratada × precio diario de la potencia × días facturados.

Calcula cada periodo por separado y suma los importes. Si el precio aparece en €/kW/año, no lo multipliques directamente por los días: antes hay que convertirlo a la unidad temporal que corresponda.

No bajes la potencia solo porque una factura te parezca alta. Mira las potencias máximas demandadas y qué aparatos necesitas usar al mismo tiempo; contratar por debajo de tus necesidades puede causar cortes por exceso de potencia.

Energía: pagas por lo que consumes

Aquí debes buscar los kWh, no los kW. Con un único precio de energía constante durante todo el periodo, la cuenta es:

kWh consumidos × precio en €/kWh.

Si tienes varios precios, hay que aplicar cada uno al consumo que le corresponde. Con PVPC y un contador con medida horaria, cuenta también cuándo has consumido: multiplicar todos los kWh del mes por la media de precios de un solo día no reproduce tu factura.

3. Entiende los otros conceptos, sin contarlos dos veces

Peajes y cargos

Los peajes financian las redes por las que llega la electricidad. Los cargos cubren otros costes regulados del sistema. Se trasladan a la factura a través de componentes de potencia y energía y deben aparecer desglosados.

Que veas un desglose no significa que debas volver a sumarlo todo. Si una línea indica cuánto de tu precio corresponde a peajes y cargos, puede estar explicando un importe ya incluido. Comprueba si es un desglose informativo o una partida que realmente se añade.

Alquiler del contador y servicios adicionales

Si el contador no es tuyo, puede aparecer su alquiler. Los servicios de mantenimiento, asistencia o seguros son conceptos distintos del consumo y deben figurar desglosados cuando los hayas contratado.

Revisa si reconoces cada servicio y qué cubre. También conviene comprobar sobre qué concepto se aplica un descuento: no es lo mismo rebajar el precio de la energía que reducir toda la factura.

Impuestos

La factura incluye el impuesto sobre la electricidad y el IVA o el impuesto indirecto que corresponda según el territorio. El desglose debe indicar los porcentajes aplicados.

No des por válido un porcentaje porque aparezca en una factura antigua o en una guía de otro año. Puede haber cambios normativos, condiciones y reducciones temporales. La Agencia Tributaria, por ejemplo, ha publicado medidas de 2026 cuya aplicación depende del mes y de requisitos concretos.

Para comprobar tu recibo, mira la base —el importe sobre el que se calcula cada impuesto— y el porcentaje aplicado. No calcules todos los impuestos sobre una misma suma sin verificar antes qué conceptos forman parte de cada base.

4. Sigue un ejemplo con números

Supongamos una potencia de 4,6 kW en cada periodo y un consumo de 180 kWh. Para este ejemplo, los precios de potencia y energía ya incluyen los peajes, cargos y margen comercial correspondientes; no se añaden de nuevo.

Concepto

Cálculo

Importe sin impuestos

Potencia punta

4,6 kW × 0,09 €/kW/día × 30 días

12,42 €

Potencia valle

4,6 kW × 0,01 €/kW/día × 30 días

1,38 €

Energía consumida

180 kWh × 0,15 €/kWh

27,00 €

Alquiler del contador

0,027 €/día × 30 días

0,81 €

Subtotal de estos conceptos

12,42 + 1,38 + 27,00 + 0,81

41,61 €

41,61 € no es el total a pagar. Faltan los impuestos aplicables a ese suministro y periodo. Hemos dejado el ejemplo antes de impuestos para que puedas comprobar las multiplicaciones sin presentar un tipo fiscal como válido para cualquier factura.

El ejemplo también muestra por qué una casa que no consume puede seguir recibiendo recibos: mientras mantenga el suministro contratado, siguen existiendo conceptos como la potencia y, si corresponde, el alquiler del contador.

5. Mira si la lectura es real o estimada

Una lectura real procede de la medida del contador. Una lectura estimada se utiliza cuando no se dispone de la lectura correspondiente y no acredita que hayas consumido exactamente esa cantidad. La factura debe identificar el consumo estimado.

Si una factura se sale de lo habitual, comprueba las lecturas, las fechas y si se están corrigiendo importes de periodos anteriores. No atribuyas toda la subida al precio del kWh sin revisar esos datos. Puedes contrastar tu consumo en el área de clientes de la distribuidora.

Qué revisar antes de comparar o reclamar

Con la factura delante, haz estas comprobaciones:

  • Mismo periodo: ¿estás comparando recibos con un número parecido de días?

  • Consumo: ¿han subido los kWh o solo los euros? ¿La lectura es real o estimada?

  • Precio: ¿el precio facturado coincide con tu contrato y con las revisiones que te han comunicado?

  • Potencia y extras: ¿han cambiado los kW, el precio de la potencia, las cuotas o los servicios?

  • Descuentos e impuestos: ¿ha terminado una promoción o se ha aplicado una fiscalidad distinta?

Para comparar tarifas, reúne días, kWh, potencias, precios y extras. El simulador de factura de LuzHoy permite introducir condiciones de varias tarifas y compararlas con el mismo consumo. No es un catálogo de ofertas ni sustituye la comprobación de tu contrato; revisa los supuestos que muestra la herramienta.

También puedes usar el código QR o el enlace de tu factura para acceder al comparador de la CNMC con tus datos de consumo.

Si algo no cuadra, pide a tu comercializadora que te explique el concepto y el cálculo, preferiblemente por un canal que deje constancia. Para incidencias con la lectura o el contador, la distribuidora también es una interlocutora relevante. Conserva la factura, el contrato y la referencia de la reclamación.

No necesitas memorizar todas las siglas. Si distingues los días facturados, la potencia, el consumo y los precios, ya puedes hacer preguntas concretas: «¿por qué me cobras este precio?» o «¿a qué periodo corresponde este consumo?». Ese es el primer paso para dejar de mirar solo el total.

Fuentes y revisión

Revisado: 2026-09-16

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